
De acuerdo con el Índice de Ventas Minoristas Pyme elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el consumo en los comercios de pequeña y mediana escala registró un retroceso mensual del 1,2% en términos reales durante septiembre de 2026. A pesar de una leve variación positiva interanual del 0,3%, la actividad acumula una baja del 2,1% en los primeros nueve meses del año.
Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron en septiembre de 2026 una caída real del 1,2% en la comparación desestacionalizada respecto de agosto. El informe mensual elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) —basado en un relevamiento a 1.150 comercios del país ajustado por la variación de precios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC)— atribuye la desaceleración a la finalización de los picos de demanda estacionales, al menor dinamismo del ingreso disponible de los hogares y a los límites en el financiamiento mediante tarjetas de crédito.
En el desglose sectorial desestacionalizado mensual, la retracción del consumo afectó de forma dispar a los distintos rubros comerciales. Las principales bajas intermensuales se registraron en Textil e indumentaria (-3%), Farmacia (-2,5%), Alimentos y bebidas (-1,7%) y Calzado y marroquinería (-0,6%). Por el contrario, mostraron variaciones positivas los segmentos de Perfumería (+4%), Bazar, decoración y muebles (+3%), y Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción (+2,1%).
A pesar de la caída frente al mes anterior, la medición refleja un leve incremento del 0,3% en términos reales en comparación con septiembre de 2025. En el rubro de Alimentos y bebidas, la entidad gremial empresarial detectó modificaciones en las pautas de consumo, caracterizadas por la compra fraccionada de productos de primera necesidad, el reemplazo de insumos de mayor costo por segundas marcas o líneas alternativas y operaciones de bajo monto con mayor frecuencia de visita al mostrador.
En relación con las expectativas del sector, el relevamiento de la CAME indica que el 50,2% de los comerciantes considera que la situación de su firma se mantuvo estable respecto del año anterior, mientras que el 44,3% evalúa que empeoró. En tanto, el 55,7% de los empresarios pyme estima que no es un momento adecuado para realizar inversiones productivas. Frente a esta cautela, los locales priorizan la rotación rápida de mercadería para evitar la inmovilización de capital de trabajo, al tiempo que las ventas en canal digital aumentaron un 19,4% interanual.
Frente a la retracción de la demanda en el comercio tradicional, las redes de la economía social, las mutuales de consumo y las cooperativas de provisión despliegan estrategias de compras agrupadas y financiamiento de cercanía para mitigar el impacto sobre las pymes y sostener la actividad comercial en los territorios. Para consultar la metodología y el informe completo del indicador económico, se puede acceder al portal oficial de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.