
Durante su intervención en el evento Argentina Week en París, el presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, anunció que la compañía dispone de 800 megavatios de potencia eléctrica y terrenos en Neuquén para alimentar infraestructura de inteligencia artificial. La propuesta busca transformar el gas natural de Vaca Muerta en energía eléctrica en origen para atraer inversiones tecnológicas intensivas.
El presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, confirmó que la compañía cuenta con 800 megavatios (MW) de capacidad de generación eléctrica y disponibilidad de terrenos en la provincia de Neuquén para abastecer la instalación de centros de datos de inteligencia artificial (IA) a gran escala. El anuncio fue realizado durante el foro empresarial Argentina Week desarrollado en la ciudad de París. La iniciativa apunta a monetizar las reservas de gas natural no convencional de la formación Vaca Muerta agregando valor en origen mediante el suministro eléctrico continuo para la industria digital.
La oferta de potencia de la compañía privada proviene de infraestructura instalada que cuenta con capacidad excedente en el sistema patagónico. En la provincia de Neuquén, Pampa Energía opera la central termoeléctrica Loma La Lata, que registra una capacidad de 780 MW, y la represa hidroeléctrica Pichi Picún Leufú, de 285 MW. En conjunto, la firma administra una capacidad instalada total de 5.207 MW en el país, de los cuales 4.016 MW corresponden a generación térmica alimentada por gas natural.
El desarrollo de centros de datos para modelos de IA generativa demanda un consumo energético intensivo y constante. Se proyecta que la demanda eléctrica global de este sector aumentará de 176 gigavatios (GW) en 2023 a 325 GW hacia 2030, representando la energía entre el 40% y el 60% de sus costos operativos. En este marco, la cuenca neuquina ofrece ventajas competitivas por la abundancia de insumos térmicos, la disponibilidad de suelo y las condiciones climáticas propicias para la refrigeración de servidores informáticos.
Paralelamente a la estrategia tecnológica, Pampa Energía confirmó la aprobación de la decisión final de inversión por 2.700 millones de dólares para la construcción de una planta de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca. El proyecto, calificado como Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo (PEELP) dentro del Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI), prevé alcanzar una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales para fines de 2029, consolidando otra vía de industrialización del gas natural.
Frente a los avances en la infraestructura energética intensiva, referentes de las cooperativas de servicios públicos y organizaciones del ámbito tecnológico destacan la necesidad de establecer esquemas de gobernanza territorial que prioricen la soberanía digital y el desarrollo comunitario. La articulación entre la generación de energía, la conectividad y la formación de talento local resulta fundamental para asegurar que las inversiones de gran escala promuevan la equidad y la generación de empleo en las regiones del país.