Brasil: seis de cada diez consumidores priorizan productos cooperativos

Un estudio del Sistema OCB reveló que el 60,7% de la población brasileña modifica sus hábitos de compra en favor de bienes y servicios generados por entidades de la economía social. La trazabilidad alimentaria, la responsabilidad comunitaria y la percepción de innovación consolidan al modelo asociativo como un actor competitivo frente a la concentración corporativa en los mercados de la región.

El Sistema OCB de Brasil dio a conocer los resultados de su más reciente estudio sobre hábitos de consumo, en el cual se constató que seis de cada diez brasileños priorizan activamente bienes y servicios de origen cooperativo al momento de realizar sus compras. La medición destaca que para el 60,7% de los consultados el origen asociativo modifica de forma directa o potencial su decisión, y dentro de este grupo un 97,8% confirma la concreción de la compra. Este comportamiento se concentra principalmente en los rubros agroalimentario y de atención de la salud, donde el origen asociativo actúa como factor diferenciador.

El relevamiento evidencia una evolución sostenida en el posicionamiento y recordación del sector asociativo. Mientras que en 2018 solo el 29% de la población podía nombrar espontáneamente una entidad cooperativa, la tasa ascendió al 55% en 2023 y alcanzó el 66,8% en el último ciclo de medición. Paralelamente, el recuerdo espontáneo de marcas del sector es liderado por organizaciones financieras y de salud como Sicredi, Sicoob y Unimed, al tiempo que el 81,6% de las personas encuestadas define al modelo cooperativo como actual, moderno e innovador.

En el análisis de atributos, el 27% de los consumidores señala a la trazabilidad de los insumos y la responsabilidad social comunitaria como los valores centrales de las organizaciones solidarias. Asimismo, el estudio geográfico y socioeconómico demuestra la penetración del sector en los sectores populares, donde el conocimiento de la marca paraguas SomosCoop alcanza el 40% en los tramos de menores ingresos. De este modo, la economía asociativa se posiciona como un instrumento práctico para el abastecimiento familiar y el desarrollo económico territorial.

Los datos presentados por la representación del cooperativismo brasileño ofrecen una referencia técnica para el mercado de la economía social en América del Sur. El fortalecimiento de las marcas colectivas, la calidad en origen y la visibilidad de los procesos democráticos de gestión se consolidan como herramientas operativas necesarias para incrementar la cuota de mercado en las decisiones de consumo de la población.