
La Real Academia de las Ciencias de Suecia otorgó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina a Karl Deisseroth, Peter Hegemann y Georg Nagel por el desarrollo de la optogenética, un método que utiliza proteínas sensibles a la luz para controlar la actividad neuronal. El hallazgo sentó las bases de una nueva era en el estudio de los circuitos cerebrales y abre perspectivas terapéuticas para el tratamiento de trastornos psiquiátricos, la enfermedad de Parkinson y la restauración de la visión.
El Comité Nobel del Instituto Karolinska de Suecia otorgó el Premio Nobel de Fisiología o Medicina 2026 a los científicos alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel junto al neurocientífico estadounidense Karl Deisseroth. El galardón reconoció el desarrollo conceptual y práctico de la optogenética, un procedimiento biofísico que funciona como un interruptor molecular controlado por luz láser, permitiendo activar, silenciar y mapear con precisión las células nerviosas responsables de funciones cognitivas, sensoriales y conductuales específicas.
La génesis del descubrimiento se remonta a las investigaciones desarrolladas a principios de la década de 2000 por Hegemann y Nagel sobre la alga unicelular Chlamydomonas. Los investigadores aislaron la canalrodopsina, una proteína de membrana capaz de generar impulsos eléctricos al recibir estimulación lumínica. Posteriormente, en 2007, Deisseroth logró incorporar el gen codificante de esta proteína en las neuronas de mamíferos, demostrando que la aplicación de haces de luz permitía controlar circuitos neuronales asociados al movimiento, el dolor, la memoria y las conductas sociales.
El impacto científico de la optogenética radica en su capacidad para identificar con precisión los circuitos cerebrales alterados en patologías neurológicas y psiquiátricas. La herramienta posibilita el diseño de modelos experimentales avanzados para abordar trastornos como la depresión severa, la esquizofrenia, la ansiedad, la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson. En el plano clínico, las primeras aplicaciones biomédicas registran avances en la recuperación parcial de la visión en pacientes con retinitis pigmentaria y en la optimización de la resolución de los implantes cocleares.
El desarrollo de investigaciones de frontera en el campo de la salud y la biología molecular exige fortalecer la articulación entre los centros de investigación universitaria, los laboratorios públicos y el sistema sanitario nacional. El acceso democrático a la tecnología médica y la formación de cuadros científicos de excelencia constituyen premisas fundamentales para trasladar estos avances globales hacia soluciones concretas de salud pública en los territorios de la región.
Los tres galardonados compartirán en partes iguales el premio de 12 millones de coronas suecas (equivalentes a 1,2 millones de dólares). El anuncio marca el inicio de la semana de las distinciones Nobel, que continuará con las categorías de Física, Química, Literatura, Paz y Ciencias Económicas.