Las cooperativas de datos emergen como alternativa para el gobierno democrático de la inteligencia artificial

Personas utilizando visores de realidad virtual interactuando en una experiencia tecnológica.

Frente a la centralización de la economía digital en grandes corporaciones, las cooperativas de datos se posicionan como una innovación institucional para garantizar la gobernanza comunitaria de la información. El modelo busca mitigar las desigualdades sociales mediante el uso ético y soberano de los algoritmos y los repositorios digitales.

La propuesta toma como referencia el análisis del premio Nobel de Economía Daron Acemoglu en Poder y Progreso, donde sostiene que la innovación tecnológica requiere de instituciones sociales que garanticen el progreso colectivo. En ese marco, la gestión centralizada de datos y la inteligencia artificial plantea retos sobre los derechos ciudadanos, impulsando el debate en ámbitos académicos como los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco (UIK).

Desde la perspectiva técnica y operativa, estas entidades funcionan bajo la premisa democrática de “una persona, un voto”, permitiendo que los asociados gestionen sus activos digitales de forma autónoma. Un ejemplo de este esquema se refleja en el informe Data Cooperative Report de la organización People Centered Internet, así como en las experiencias de la cooperativa agrícola Megha en la India y las redes cafeteras en Colombia para optimizar el acceso al crédito.

En el plano de la salud y la ciencia abierta, España registra antecedentes pioneros con la cooperativa Salus.coop, entidad que colabora con el Instituto de Salud Global (ISGlobal) en la transferencia de datos seudoanonimizados para investigaciones ambientales. Este modelo garantiza que los donantes de información establezcan licencias de uso colectivo y mantengan el control sobre el destino de sus registros personales.

Aunque se trata de un movimiento en fase de consolidación, las cooperativas de datos sientan las bases para la democratización de la economía digital y la protección de los bienes comunes.