Un informe del Climate Impact Lab proyecta 857.000 muertes asociadas al calor por El Niño

Un estudio elaborado por el centro de investigación internacional Climate Impact Lab determinó que el actual fenómeno de El Niño estará vinculado a cerca de 857.000 muertes adicionales por calor extremo a nivel global entre junio de 2026 y marzo de 2027. El modelo estadístico, procesado a través de la plataforma El Niño Heat Mortality Tracker, estima que unas 484.500 muertes ocurrieron entre junio y septiembre tras registrarse las temperaturas más cálidas del historial de mediciones globales, proyectando otras 373.000 defunciones para el período comprendido entre octubre de 2026 y marzo de 2027.

La investigación sitúa el núcleo de mayor vulnerabilidad en los países del Sur Global, proyectando que Nigeria, la República de la India y la República Federativa del Brasil concentrarán más de un tercio de los fallecimientos previstos para el próximo semestre. De acuerdo con las estimaciones discriminadas por 3.700 regiones estatales y provinciales, Nigeria encabeza la nómina de riesgo con 56.000 defunciones estimadas, seguida por India con 55.200, la República de Indonesia con 29.300, Brasil con 19.500 y la República del Sudán con 14.700.

En contraposición a la tendencia internacional, las métricas correspondientes a la República Argentina muestran un saldo neto negativo en la mortalidad atribuible al choque térmico. La plataforma registró 150 muertes adicionales desde el inicio del fenómeno, pero proyecta 480 fallecimientos menos en la comparación estacional para los próximos seis meses. Con estos indicadores, el país presenta un resultado final estimado de 340 muertes menos respecto del promedio histórico de referencia, si bien los especialistas aclararon que la estimación no anula la ocurrencia eventual de olas de calor ni los riesgos para la salud pública.

El ajuste al alza en las cifras globales responde al reemplazo de los modelos predictivos iniciales por los registros observados en el sistema de reconstrucción climática ERA5 durante agosto y septiembre, sumado a la extensión metodológica del cálculo hasta marzo de 2027. Ante este escenario, las autoridades del organismo académico enfatizaron la necesidad de consolidar sistemas de alerta temprana, centros de refrigeración comunitaria, provisión de agua potable y protocolos de protección para trabajadores al aire libre antes de la llegada de los picos de temperatura.