
El desarrollo del megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) alcanzó un 85 por ciento de avance general y se encamina a iniciar sus operaciones operativas de transporte y almacenamiento en los primeros meses de 2027.
La infraestructura, que requirió una inversión conjunta de 3.000 millones de dólares por parte de un consorcio liderado por YPF e integrado por operadoras privadas del sector, permitirá conectar la cuenca no convencional con la costa de la provincia de Río Negro para canalizar la producción exportable de crudo.
El trazado principal comprende un oleoducto de 437 kilómetros de extensión que vincula la cabecera de Allen con la terminal marítima de Punta Colorada. La obra marina en el Golfo San Matías registra la finalización del tendido de ocho kilómetros de cañería submarina apoyada sobre el lecho marino y el avance del 75 por ciento en las perforaciones horizontales dirigidas en la franja costera. Asimismo, las dos monoboyas de carga procedentes de los Emiratos Árabes Unidos arribaron al puerto de San Antonio Oeste a principios de octubre, previéndose su posicionamiento y conexionado definitivo durante el mes de diciembre.
El complejo de almacenamiento en Punta Colorada contará en su etapa inicial con dos tanques operativos de 120.000 metros cúbicos de capacidad cada uno, sobre un total de seis unidades proyectadas para albergar 4,5 millones de barriles.
Según las precisiones técnicas proporcionadas por las autoridades de la firma VMOS, el proceso de llenado del sistema inmovilizará 1,5 millones de barriles —de los cuales 1,2 millones corresponderán al ducto— y se ejecutará entre los meses de enero y febrero, fijando la fecha del primer despacho de exportación entre marzo y abril.
La capacidad operativa inicial del oleoducto se ubicará entre los 180.000 y 190.000 barriles diarios, contemplando un esquema de ampliación progresiva que alcanzará los 390.000 barriles a mediados de 2027 y los 550.000 barriles diarios hacia finales de ese mismo año. Las profundidades naturales del sitio permitirán la operación de buques de gran calado del tipo VLCC con capacidad para dos millones de barriles, con tiempos de carga estimados de entre 20 y 40 horas según el porte de la embarcación. De forma complementaria, la gerencia del proyecto evalúa estudios de ingeniería para expandir la capacidad futura de transporte hasta los 750.000 barriles por día.
La entrada en régimen de la infraestructura busca resolver el cuello de botella logístico para el despacho de la producción no convencional del yacimiento patagónico, proyectando la generación de divisas por exportaciones energéticas en un rango estimado de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares anuales. Las operaciones de la terminal y del sistema de despacho serán coordinadas de forma integral mediante el Real Time Intelligence Center (RTIC) instalado en el predio, garantizando el monitoreo en tiempo real de las presiones, filtrados y mediciones fiscales de calidad.