
Un informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas y CICCRA reveló que las ventas externas de carne bovina sumaron 3.792 millones de dólares entre enero y septiembre de 2026, lo que representa un crecimiento interanual del 37%, mientras que el consumo per cápita nacional retrocedió a 46 kilos anuales, ubicándose en el nivel más bajo registrado desde 1914.
La industria frigorífica argentina registró un desempeño comercial histórico durante los primeros nueve meses de 2026 al alcanzar exportaciones de carne vacuna por un valor de 3.792 millones de dólares. Según datos aportados por el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), el volumen ingresado representa un crecimiento del 37% en comparación con el mismo período del año 2025. El resultado económico acumulado hasta septiembre superó el total de 3.700 millones de dólares obtenido durante todo el ejercicio anterior.
El incremento en la facturación obedeció principalmente a la recuperación de los precios internacionales del producto en lugar de un aumento desmedido del volumen procesado. Entre enero y septiembre de 2026, los frigoríficos locales despacharon 549.600 toneladas de carne refrigerada y congelada, cifra que equivale a una suba del 5,3% interanual. El precio promedio por tonelada se posicionó en 6.855 dólares durante septiembre, registrando una mejora del 18,8% en relación con el mismo mes del año previo.
China ratificó su posición como el principal comprador de la producción ganadera nacional al absorber el 60,8% de los envíos acumulados del período. En paralelo, Estados Unidos incrementó sus importaciones de carne argentina en un 186% interanual, impulsado por el aprovechamiento de las cuotas arancelarias preferenciales. En el acumulado de los últimos doce meses, comprendido entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, las exportaciones totales del sector alcanzaron 741.200 toneladas por un valor de 4.909,6 millones de dólares.
En contraposición al frente externo, la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) reportó un retroceso en el mercado doméstico. El consumo aparente per cápita se ubicó en 46 kilos anuales por habitante a agosto de 2026, lo que implica una reducción interanual del 9,5% y marca el registro más bajo dentro de la serie histórica iniciada en 1914. La oferta hacia la plaza interna experimentó una contracción del 11,3% debido a una caída del 6,8% en la producción nacional.
La alteración en los patrones de consumo responde además al encarecimiento relativo de los cortes vacunos, los cuales mostraron un incremento interanual del 51,2% en agosto frente a una suba del 24,2% en el precio del pollo. Este diferencial impulsó la sustitución gradual hacia proteínas alternativas como la avícola y la porcina dentro de los hogares. No obstante, la ingesta total de carnes en la Argentina se mantiene en torno a los 122,7 kilos por habitante al año, conservando uno de los promedios más elevados de la región.
Los informes del Consorcio ABC pueden revisarse desde: https://abconsorcio.com.ar/exportaciones/